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“La Historia Nuestra, Caballero”

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Yo siento que mi obligación moral como artista negro es tratar de documentar gráficamente lo que siento socialmente

David Hammons

Desde niño nunca me hablaron de quién era, de dónde venía y siempre insistí en la manera de reconocerme y sentirme identificado con algo, no desde el hecho de tener un nombre, un número de registro que me identificará y estar bautizado involuntariamente por la religión católica.

Luego, en el bachillerato inicié el proceso de formación académica donde me enseñaron la historia de América que inmortalizó el discurso de un descubrimiento protagonizado por los españoles, pero más adelante se planteó que no fue descubrimiento sino un encuentro entre tres culturas; indígena, negra y blanca.

Pero desde la notable mirada, del color de piel de mi padre y su discurso cotidiano que expresaba: yo ¡soy negro!, también tuvo relación en mí un apellido muy poco común y admirable en las personas, desde allí sentí que me faltaba algo; Vagando entre saberes y experiencias que tejieron en mí un imaginario crítico de los hechos que eran frívolos y deprimentes para esta sociedad, ingresé a estudiar artes donde fortalecieron un pensamiento abierto que me hizo reconsiderar mis condiciones como creyente, de una religión que cometió los peores de los abusos a mis antepasados los negros y mis hermanos indígenas donde asesinaban en nombre de Dios.

¿Es justo valorar algo que te ha causado mucho daño? Al observar bien esta ciudad, la cual pone de manifiesto su importancia hacia los sectores pudientes, donde son los únicos aceptados en la “sociedad” y la imposición de unos referentes escultóricos que nos lo representan como los héroes de la historia.Desde estas perspectivas fundamentales para el desarrollo de mi personalidad, tuve la experiencia de pertenecer a una asociación de afrodescendientes llamada Orika, nombre heredado de la hija de Benkos Bioho. Aquí me he sentido como cuando un hijo que vuelve a su rebaño, que trabaja en pro de unos ideales constitutivos y primordiales para establecer el estatus del pueblo negro. Por este motivo siento algo muy fuerte en mi corazón por eso es que…

“Quiero contarle mi hermano, un pedacito de la historia negra de ¡la historia nuestra, caballero!”…

Joe Arroyo

¡La historia nuestra, caballero! nace del pequeño fragmento poético de introducción  de la canción popular del músico cartagenero Joe Arroyo, que tiene como título,  Rebelión. Esta canción encierra todo un imaginario cultural que se desprende al momento de querer expresar la verdadera historia del negro en la época de la esclavitud y de labrar el camino que lo llevara hacia la ansiada libertad.   La canción expresa el reaccionar de un pueblo, una raza, de seres humanos que están ya cansados de tanto dolor por el yugo español. También expresa ese rapto del negro desde el continente africano  hasta el nuevo mundo: América    

Señala además  un sentido muy vivo de pasión y el despertar de un pueblo que siempre estuvo sumergido en la oscuridad y de no ser reconocido y privilegiado por la historia como una imagen constructora del imaginario del Caribe universal.

 ¡La historia nuestra, caballero! es la reivindicación del pueblo negro (África), como ingredientes aportantes para la construcción de la nación, allí donde la creatividad afro ha pasado desapercibida por los novelistas, ignorada por la historia oficial, mancillada por los académicos, vilipendiada por los ilustrados. ¡La historia nuestra, caballero!  Se compone de una serie de intervenciones en el espacio público de las distintas ciudades del país, donde dichas intervenciones plantean un elemento apropiado del Anti-monumento, con el cual se expresa un sentido visible dentro de la invisibilidad del negro en la construcción de la nación colombiana.

Atreves de la colocación de pelucas Afros, colocadas en los distintos monumentos históricos (bustos) que se encuentran en las distintas plazas en todo lo largo y ancho del país, que de alguna manera solo representan el legado de España; o cualquiera que lo acerque o lo represente lo más cercano a lo blanco. Desde el 2008 se han intervenido: Monumentos de la ciudad de Cartagena, Santiago de Cali, intervención en la colección permanente del Museo nacional de Colombia. El fin último seria la intervención de cada una de las plazas del país para realizar un registro fotográfico de cada una de las esculturas.

Lo que se pretende en este proyecto, evidenciar la participación de los Afros, en la construcción de la historia social, política y económica del país, evidenciando al mismo tiempo la exclusión a la cual han estado sometidas las comunidades afrocolombianas e Indígenas, busco expresar de una manera estética la reactivación de la memoria de la sociedad para otorgarles a los Afrodescendientes  el carácter de cultura viva en nuestro presente.

Son muy significativos los avances en materia de reconocimiento que han logrado las comunidades negras a nivel mundial, nacional y local; es precisamente en esta línea que se plantean dichas intervenciones, un aporte desde las artes plásticas a la visión que percibirnos, nosotros los negros como parte importante en la construcción de la nación, además que la mayoría de fortificaciones son el producto del trabajo de nuestros antepasados Africanos e Indígenas, ¡La historia nuestra, caballero! No es sin duda una protesta formal como se pensaría, es la apreciación desde la mirada plástica de cómo se conjugarían los elementos negros en las dinámicas visuales urbanas para convertirse en referente de reflexión  a la ciudadanía sobre la apropiación de una historia que pervive en la contra-memoria, como forma de resistir y reivindicar ese pasado que se nos revela en nuestra identidad, en nuestros imaginarios colectivos.

Finalmente como artista plástico, mi trabajo se encamina a develar las caras de la misma moneda, que son a mi juicio la visibilidad e invisibilidad del proceso de búsqueda de reivindicación y memoria negra, por ello es prudente que mí aporte se una a aquellos que exigen contar la historia como sucedió, en aras de un reconocimiento real que no solo quede en letra muerta, sino que sea parte integrante de una nueva sociedad que supere la discriminación e integre a sus individuos en dinámicas de diálogo y convivencia. 

 “Lo único que sé, es que tengo mi conciencia negra”

http://historianuestracaballero.blogspot.com.co

fory_nel@hotmail.comnfory81@gmail.com

celular: 313 6997518 – 31623305

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